Sergio Galván Rey

Mayor goleador en la historia del de Fútbol Profesional Colombiano. Reconocido como el ícono del juego limpio.

Sergio Galván Rey, colombo-argentino, levantó 4 veces la copa como campeón del torneo colombiano y anotó 224 goles, con lo que logró el récord actual de anotaciones en la historia del campeonato. Además, es distinguido como “el caballero del gol” por su comportamiento impecable dentro y fuera de las canchas.

Desde que llegó a Colombia a los 23 años procedente de Tucumán (Argentina), Sergio fue el goleador de Once Caldas, Nacional, Santa Fé y América de Cali, cuatro de los equipos más importantes del país. Con Once Caldas y Nacional fue campeón en dos ocasiones con cada uno y distinguido también como mejor jugador de la liga.

Fue protagonista de la clasificación del Once a las finales de la Copa Libertadores de América, de la cual resultó ganador en 2004. Además fue delantero destacado en los Metro Stars de Nueva York.

Sumado a su efectividad indiscutible como delantero, Sergio se destacó como un líder inspirador y como un excelente compañero en todos los equipos que jugó. Y definitivamente, su mayor mérito es haber sido considerado como un símbolo del juego limpio en diferentes escenarios, uno de ellos el reconocimiento oficial de la Dimayor en tres ocasiones. En más de 700 partidos jugados como profesional sólo fue sancionado con dos tarjetas rojas por acumulación y ambas al comienzo de su carrera. Este comportamiento se extendió a su vida como ciudadano, como padre de familia y como empresario, convirtiéndose en un ejemplo para sus colegas, para los medios de comunicación y para los aficionados.

La admiración y respeto con la que cuenta Sergio ha sido uno de los pilares para construir la segunda fase de su carrera, ahora como conferencista. En el último año, Galván Rey ha llevado su testimonio a instituciones públicas y privadas con un mensaje claro: es posible alcanzar los resultados en cualquier aspecto de la vida haciendo lo que más le gusta a cada uno, cumpliendo las reglas y trabajando en equipo. Su conferencia integra el fútbol como metáfora en un recorrido por la ética como los mínimos de la buena vida en la que cada persona desarrolla su máximo potencial en colaboración con otros y dejando un legado para la humanidad. De esta manera, niños, jóvenes y adultos han re-descubierto los valores necesarios para la convivencia, base de cualquier esfuerzo productivo como empresa o como sociedad, en un lenguaje sencillo, con ejemplos claros y con toda la autoridad moral de un ídolo que lo ha logrado.